Información para pacientes

Cómo venir preparado a su consulta oftalmológica

Una pequeña preparación puede marcar una gran diferencia. Acudir bien preparado nos ayuda a aprovechar mejor el tiempo de consulta, asegura que disponemos de toda la información necesaria y nos permite resolver todas sus dudas de forma más completa.

Estas son recomendaciones generales. Su oftalmólogo puede darle indicaciones específicas según el motivo de su visita.

Qué traer a la consulta

Tener estos elementos preparados ayudará a su oftalmólogo a realizar la valoración más precisa posible:

Informes previos y resultados de pruebas

Cualquier informe oftalmológico, resultado de pruebas de imagen (OCT, campos visuales, topografía) o analíticas que puedan ser relevantes. Si ha sido valorado por otro especialista, traiga también esos informes.

Lista de medicación actual

Incluya todos los medicamentos que toma, no solo colirios, sino también tratamientos orales o inyectados. Si es posible, traiga los envases o una fotografía de las etiquetas.

Sus gafas y/o lentes de contacto

Traiga todas las gafas que use (de lejos, de cerca, progresivas). Si usa lentillas, traiga la caja o apunte la marca, graduación y parámetros.

Tarjeta sanitaria o volante

Su tarjeta del seguro o volante de derivación, según el tipo de consulta.

Una lista con sus dudas o preocupaciones

Es muy habitual olvidar algo que queríamos preguntar. Apuntar las dudas de antemano es una forma sencilla de asegurarse de que todo queda resuelto.

Usuarios de lentes de contacto: nota importante

Si utiliza lentes de contacto y su visita incluye refracción o valoración corneal, es posible que su oftalmólogo le pida que deje de usarlas durante un tiempo antes de la cita.

Lentillas blandas

Habitualmente basta con unos días antes de la visita.

Lentillas rígidas o semirígidas (RPG)

Puede requerirse un periodo más largo sin lentillas, ya que pueden alterar temporalmente la forma de la córnea.

Su oftalmólogo le indicará exactamente con cuántos días de antelación debe dejar de usarlas al programar su cita. Si tiene dudas, llame con antelación.

Dilatación pupilar: qué esperar

En muchas consultas —especialmente para patologías como cataratas, enfermedades de retina o glaucoma— su oftalmólogo necesitará dilatar sus pupilas mediante unas gotas. Es un procedimiento rutinario e indoloro que permite una exploración completa del interior del ojo.

Efectos temporales:

  • Visión borrosa, sobre todo para leer o tareas de cerca
  • Mayor sensibilidad a la luz

Estos efectos duran habitualmente entre 3 y 6 horas, dependiendo de las gotas utilizadas y de la respuesta individual.

Traiga gafas de sol

Le ayudarán con la sensibilidad a la luz de vuelta a casa.

Planifique el transporte

Es recomendable no conducir justo después de la dilatación. Considere venir acompañado o utilizar transporte público.

No todas las visitas requieren dilatación

Su oftalmólogo decidirá si es necesaria según el motivo de su visita. Si no lo tiene claro, puede preguntarlo al pedir cita.

Cuándo acudir a urgencias en lugar de a consulta

Algunos síntomas requieren valoración urgente y no deben esperar a una cita programada. Acuda directamente a urgencias de oftalmología si presenta:

  • Pérdida brusca de visión en uno o ambos ojos
  • Dolor ocular intenso que no mejora con analgésicos habituales
  • Destellos de luz acompañados de una sombra o cortina en la visión
  • Traumatismo o golpe en el ojo
  • Salpicadura de producto químico en el ojo (lave con agua inmediatamente y acuda a urgencias)

Estos síntomas requieren atención urgente. No espere a su cita programada.

Preguntas frecuentes

Depende del motivo de la visita y de las pruebas necesarias. Una revisión rutinaria suele durar entre 20 y 40 minutos. Si es necesario dilatar las pupilas, hay que añadir un tiempo de espera para que las gotas hagan efecto.

No siempre. La dilatación es especialmente importante para la valoración de la retina, la evaluación de cataratas y ciertas pruebas de glaucoma. Su oftalmólogo decidirá en función de sus necesidades clínicas.

Si le han dilatado las pupilas, es recomendable evitar conducir hasta que pase el efecto, normalmente en unas horas. Si no ha sido necesaria la dilatación, puede conducir con normalidad después de la visita.

Como orientación general, se recomienda una exploración completa cada uno o dos años a partir de los 40, especialmente si tiene factores de riesgo como antecedentes familiares de glaucoma, miopía alta o diabetes. Su oftalmólogo le aconsejará la frecuencia ideal para su caso.

Es preferible acudir sin maquillaje ocular (máscara de pestañas, eyeliner, sombra de ojos), ya que puede interferir con ciertas mediciones y exploraciones. Si acude maquillada, la consulta podrá realizarse igualmente, pero algunas pruebas podrían ser menos precisas.

¿Tiene dudas sobre su visita?

Si necesita aclarar cualquier aspecto antes de su cita, no dude en contactarnos.

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