Entender el glaucoma
El glaucoma es una causa principal de pérdida de visión irreversible en el mundo. Con un diagnóstico precoz, es posible controlar la enfermedad y preservar la visión. Esta guía explica qué es y cómo se detecta.
Mucha de esta información es orientativa. Confíe siempre en el criterio de su médico.
Qué es el glaucoma
Es una enfermedad ocular que daña progresivamente el nervio óptico, cerrando el campo visual periférico (lateral).
Suele deberse a una presión ocular demasiado alta para la resistencia del nervio de ese paciente en particular.
El nervio óptico
Lleva la información visual desde el ojo hasta el cerebro. En el glaucoma, las fibras se dañan y no se regeneran.
Por ello, el tratamiento busca frenar y evitar nuevos daños, pero no puede recuperar la visión ya perdida.
Entender el glaucoma
Cómo daña el glaucoma el nervio óptico
Un nervio óptico sano
El nervio óptico está formado por alrededor de un millón de fibras. Cada una lleva una pequeña parte de lo que ve desde el ojo hasta el cerebro.
Si todas funcionan, la imagen llega completa.
El tratamiento no repara lo perdido. Su objetivo es proteger las fibras que quedan.
¿Por qué avanza sin síntomas?
El cerebro compensa las pérdidas iniciales del campo visual periférico de manera muy eficaz.
Por este motivo, se le conoce como el "ladrón silencioso de la visión". Las revisiones oftalmológicas son clave.
Cómo afecta el glaucoma al campo visual
Presión ocular y glaucoma
La presión intraocular (PIO) es uno de los principales factores de riesgo del glaucoma y el único que actualmente puede modificarse con tratamiento. No obstante, tener la PIO elevada no significa automáticamente tener glaucoma, y algunos pacientes desarrollan la enfermedad con presiones estadísticamente normales.
Por eso el diagnóstico no puede basarse exclusivamente en la medición de la presión. Es necesaria una valoración integral del nervio óptico y la función visual.
¿Cómo se diagnostica?
Tres pilares que se sostienen entre sí
Ninguna prueba diagnostica el glaucoma por sí sola. El diagnóstico surge de cruzar tres tipos de información: la presión que soporta el nervio, su estructura y la visión que produce.
Diagnóstico de glaucoma
Una valoración integral, no una cifra aislada
Presión
¿Cuánta presión está soportando el nervio?
- TonometríaMide la presión intraocular. Es importante, pero por sí sola no basta para diagnosticar.
- Ajusta la lecturaPaquimetríaMide el grosor de la córnea, un factor que influye en la exactitud de la presión medida.
Estructura
¿Hay daño en las fibras del nervio óptico?
- Exploración del nervio ópticoValoración directa del disco óptico con el microscopio o mediante fotografías de fondo de ojo.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT)Escáner que mide el grosor de la capa de fibras nerviosas. Detecta daño antes de que aparezcan síntomas.
Función
¿Qué visión se ha perdido ya?
- Campo visual (perimetría)Mapa de la sensibilidad del campo visual. Identifica zonas de pérdida, incluso aquellas de las que el paciente aún no es consciente.
Estas pruebas se repiten periódicamente. En el glaucoma no importa solo el resultado de un día, sino cómo cambia a lo largo del tiempo: el manejo es un proceso a largo plazo.
Tratamientos disponibles
Un mismo objetivo, distintos escalones
El glaucoma no tiene cura, pero se puede controlar. Todas las opciones persiguen lo mismo y se van sumando o sustituyendo según lo que necesite cada ojo.
El objetivo siempre es el mismo: bajar la presión ocular para proteger el nervio. Lo que cambia entre un escalón y otro es la forma de conseguirlo.
- 01
Colirios (gotas)
CuándoPunto de partida en la mayoría de los pacientes.
El tratamiento inicial más habitual. Su eficacia depende por completo de la constancia: aplicarlos cada día, a la hora indicada, es lo que evita que la enfermedad avance.
- 02
Láser (SLT)
CuándoSi las gotas no bajan la presión lo suficiente o no se toleran bien. En casos seleccionados puede plantearse desde el inicio.
Un procedimiento que se realiza en consulta y facilita la salida del líquido del ojo. Puede reducir o retrasar la necesidad de colirios.
- 03
Cirugía
CuándoSi se necesita un descenso mayor o más estable de la presión, o la enfermedad sigue avanzando.
Incluye las técnicas mínimamente invasivas (MIGS) y la cirugía filtrante, que crean una nueva vía de salida para el líquido del ojo.
Ver la guía de cirugías
Este orden es el habitual, no una regla fija. Tras analizar su caso —presión, estado del nervio y velocidad de avance— elegiremos el abordaje que mejor proteja su visión a largo plazo.
Qué puede hacer usted
- ✓Acuda a todas las revisiones programadas, aunque se encuentre bien
- ✓Aplíquese los colirios prescritos cada día, en los horarios recomendados
- ✓Comunique cualquier efecto secundario de su medicación para que el tratamiento pueda ajustarse
- ✓Si tiene antecedentes familiares de glaucoma, informe a su oftalmólogo
- ✓No suspenda ni modifique el tratamiento sin consultar con su médico
El manejo del glaucoma es un compromiso a largo plazo. La constancia con el tratamiento y el seguimiento es el factor más importante para preservar su visión.
Cuándo consultar de forma urgente
Aunque la mayoría de formas de glaucoma progresan de manera lenta, algunas situaciones requieren atención inmediata:
- Dolor ocular intenso y repentino, acompañado de náuseas o vómitos
- Pérdida brusca de visión en uno o ambos ojos
- Visión de halos de colores alrededor de las luces, especialmente con dolor ocular
- Enrojecimiento intenso del ojo con visión borrosa
Estos síntomas pueden indicar una crisis de cierre angular agudo, que constituye una urgencia oftalmológica. Acuda de inmediato al servicio de urgencias más cercano.
Preguntas frecuentes
¿Quiere revisar su salud ocular?
Si tiene factores de riesgo de glaucoma o no se ha revisado recientemente, considere solicitar una evaluación.